Es acojonante la suerte que tengo.
Y lo extraña que me haces sentir,
tienes el don de ablandarme,
cuando dices lo que estoy pensando
y cuando acaricias partes de mi cuerpo que desconocia.
Soplar suavecito en mi cuello es algo que nadie puede hacer mejor que tú.
1 comentarios:
Gracias.
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