10 febrero, 2007

Envuelta en sudor.
Insoportablemente quieta.
Mi cuerpo insiste en destensarse y se mueven inconscientes dedos de mis pies, mi garganta traga impulsivamente saliva que no me atrevo a segregar por miedo a que me oigan.
Hay alguien más en mi habitación.
Hay pasos.
Hay maderas que crujen.
Por mucho que abra los ojos solo veo negro
No puedo cerrarlos, temo a pestañear.
Y veo puntios de colores verdes y amarillos.
Tiemblo de miedo.
Una ola de calor me invade hasta llegar a mi frente, por la que resbala una gotita.
Como un vaso que se desborda.

Te noto respirar.
Que alguien haga algo.
Es muy arriesgado, pero tengo el movil en mi mano derecha, debajo de las sabanas,
muy lentamente podre abrirlo y llamar,
pero a quien.

No puedo hablar.
No puedo subir el movil para ver, la luz les avisaria de que estoy despierta.
Palpando las teclas con mis llemas tratando de encontrar los numeros y la tecla de llamada.

Se acabó su compasión y se dispone a atacarme.

Solo puedo intentarlo.
Solo deseo que me dejen en paz.
Y solo espero que no tenga el altavoz al máximo y se oiga la "informacion gratuita de Orange".


Noto como su mano empieza a buscar mis tobillos
su respiracion acelerada,


Solo oigo el latir de mi corazon y una cancion que tarareo mentalmente para no cagarme encima.




¡Lo conseguí! ¡Estoy llamando!

Mi casa se despierta a las 5 de la mañana por 3 telefonos irritantes.
Mi madre se levanta y enciende la luz.

Ellos se acojonan y huyen.


Y yo lloro,
de alivio.

3 comentarios:

Cascabel dijo...

Lo he sentido

Las pinchecacharras dijo...

me despiertas a mí a las 5 de la mañana y te digo yo q sí q te CAGAS de acojone ¬¬

a dijo...

sos una escritora increible, me encanta escribir ojala alguan dia consiga ese nivel, gracis por un buen momento literario